viernes, 17 de octubre de 2008

Menón, o sobre la Virud



I. ¿Es la virtud enseñable? 70a – 80d: Triple pregunta de Menón. Aclaración socrática de la pregunta qué es (ousía) Tres intentos fallidos de Menón de dar una definición a virtud. Reconocimiento de ignorancia.

-Menón pregunta si la areté puede ser enseñada (didaktón), o viene por práctica (askésis), o con nuestra naturaleza (physis). (En el diálogo, askesis es eliminada cuando se refuta que sea didaktón; van de la mano pero son diferentes).
-Sócrates ironiza sobre el amor a la “sofía” de los tesalios (Gorgias, el sofista).
-La gente de Atenas, Sócrates incluido, son ignorantes: desconocen si areté se puede enseñar o no (es decir, cómo es, su naturaleza, poion estin) porque ni siquiera saben qué es areté (ti estín). El cómo es son propidades o atributos. El qué es espera que la completa esencia de una cosa sea puesta en una proposición o definición.

-Primera definición: siguiendo a Gorgias, ejemplos fenoménicos de virtud en hombres, mujeres, niños, etc. Sócrates señala que la manifestaciones fenoménicas de virtud, así como las abejas, al estar bajo el mismo nombre, especie, comparten una misma naturaleza (ti estín, ousia, no como idea trascendental sino como esa lo que hay de idéntico o permanente).
-Al buen manejo (virtuoso, exitoso) de la polis o la casa (areté) Sócrates va introduciendo justicia y templanza (virtudes morales).

-Segunda definición: es la habilidad de gobernar… con justicia (circularidad, aclara a partir de casos). Ejemplo de la figura (skhema): lo que lleva el nombre de la figura.
-Propone el uso dialéctico, el de la inducción, usando elementos que el otro ya conoce (por geometría, hipótesis). El ejemplo de la figura, límite de lo sólido.
(Para Sócrates, virtud debe tener un cariz de moral.

-Tercera definición: desear un bien y ser capaz de alcanzarlo.
-Pero (1) nadie desea lo malo, porque esto no les trae buena vida. Esto muestra que en la base del conocimiento está el interés ético: el sabio conoce el bien; el que no, se equivoca en la vida.
-Pero (2) se lo debe alcanzar con justicia (circularidad, aclara con particulares), sino sería vicio (mal). No se explica qué es en sí. Aporía.


II. ¿Cómo reconoces algo que no conoces? Reminiscencia.
Menón objeta la posibilidad del conocimiento (cómo buscas algo que no conoces; cómo podrías reconocerlo si te lo topas): es el argumento erísitco.
Sócrates, aunque incapaz de decir qué es, al menos tiene acercamientos y la posibilidad de reconocer por semejanzas una vaga idea unitaria. Platón más bien, para justificar el estándar moral, lo plantea fuera del mundo, como trascendental. Este está latente hasta que lo captemos por asociación de ideas. Ojo, este viene no de vidas pasadas, sino de ver el todo al no estar en el cuerpo.

Sócrates le responde:
(2.1)Se postula la reminiscencia a partir del mito (1) preexistencia y (2) trasmigración de las almas (81a -82a). Deducción (la conclusión está en las premisas) que parte de una opinión verdadera (alethes doxa).
-La premisa-intuición viene de Píndaro, sacerdotes y sacerdotisas órficos (inspiración divina, no olvidar la religiosidad de Atenas y los misterios que hay detrás). En Aristóteles esta es extraída de la experiencia sensible.
-El alma, en sus incontables transmigraciones, ha conocido y cuando piensa que aprende en realidad es reminiscencia. Lo que quiere decir es que debemos buscar en nosotros mismos y no en los prejuicios de la tradición. En Sócrates, más importante es el cómo vivir (siempre interrogándose a uno mismo) que el ti estín. Más que sofós, filósofo. El filósofo no sabe, pero en su diálogo apunta ya a la racionalidad universal que supera al individuo.

(2.2)Inducción (con la experiencia se comprueba la hipótesis probable) gracias a la mayéutica con el esclavo (82b -86b). Deducción e inducción van de la mano. La virtud es un conocimiento.
-El esclavo realizó deducciones sin tener en claro sus premisas. Sí tiene opiniones verdaderas, que son suyas propias: convicción personal, de modo que con meros razonamientos (lógos) no basta. Se le hace conciente de su ignorancia. Con la interrogación adecuada (de entes fenoménicos, los que Sócrates va brindándole en los dibujos que elabora en el suelo) va a ser capaz de comprobar, dar cuenta de sus opiniones verdaderas, va a conocer: ciencia, conocimiento (episteme).
-E primera instancia, la reminiscencia puede darse sin ciencia (episteme).
-El proceso de reminiscencia es un continuo: no se salta de ignorancia a episiteme. Este puede ser ayudado por preguntas y por experiencia sensible.
-La conciencia de ignorancia debemos asumirla con valor y seguir buscando ciencia (episteme).

III. Método hipotético: ver si es cierto que es enseñable, ya que no saben aun qué es. Sólo el conocimiento puede ser enseñado, entonces si la virtud es conocimiento, puede ser enseñada.
85c-89c: ¿Es la virtud enseñable? No conocemos qué es pero podemos partir de hipótesis (lo que se su-pone, un su-puesto) para corroborarla con hechos fenoménicos, ejemplos cercanos.
-Se deja de lado el qué es (ti estín) y se va a la hipótesis (poion estín). Cómo es (fenoménico), ¿es enseñable?
-Todo lo que es enseñable (didasktón) es conocimiento (episteme, ciencia). Además, sólo episteme es fuente de ganancia, pues da razón y evita el error. Conocimiento es la única fuente de eficiencia, la única guía para la acción correcta.

-Areté = virtud: algo bueno, nos hace buenos, da ganancias. Esta es la segunda hipótesis aceptada como verdad, y de aquí es que procede que virtud es conocimiento. Porque para que la areté sea buena, debe ser beneficiosa, debe tener ciencia (episteme) que dé razón de ella e impida que sea mal encaminada.
-Las cosas del cuerpo (salud, belleza, fuerza) dependen del alma y las del alma (temperancia, coraje), si se las maneja con buen juicio (bien guiada) dan ganancias, sino dan malestar.
-La areté es una forma de discernimiento-sabiduría (frónesis). Siendo así, no pude venir por naturaleza. De ser así, tendríamos a sabios capaces de elegir a los gobernantes al reconocer su naturaleza; pero eso no ocurre.
-Entonces debe venir por enseñanza (didaskteín). Pero siendo así, ¿quiénes son los maestros?

IV. Sócrates: si fuera enseñable, habría maestros de ella (89d-e)… No los hay (96b)… No es enseñable (96c)
-Para que alguien se eduque en algo, hay que enviarlo con quienes sepan tal arte (techné). Quiénes son los maestros en llevar bien sus cosas. ¿Acaso los sofistas, que dicen serlo? Anito está fuertemente opuesto a los sofistas, siendo él un demócrata de la restauración del 403 a.C. Anito señala que el prejuicio sin experiencia basta para desestimar a los sofistas. Sócrates no está de acuerdo. No, además, porque los sofistas cobran.
-Muchos hombres buenos tiene hijos que no lo son; esto sin duda no porque ellos no quisieran. Anito se va por las críticas de Sócrates, sintiéndose aludido.
-Sobre el tema, la respuesta popular, así como la de Teognis, es ambigua.

V. areté: virtud es opinión verdadera (alethé doxa), viene de arriba.
-Aun sin episteme (conocimiento de ti estín) se puede tener alethe doxa. Esta es tan buena guía de acción (orthos praxis) como la episteme. Pero alethé doxa carece de la certeza personal que sí tiene la episteme. El que tiene alethé doxa puede fácilmente ser convencido de lo contrario, no tiene la intuición segura del que conoce.
-La opinión verdadera le viene de vida pasada, es pre-comprensión. Implica sí una inhabilidad para captar Formas. El problema es que al no hacerlo, puede caer en el error.
-Alethé doxa es recolección parcial del conocimiento a priori (antes de toda experiencia). La diferencia estriba en la convicción personal.
-Solo que la alethes doxa se va de nuestras almas sino damos razón, sabemos sobre su causa (aitía logismos) de ella a través de la reminiscencia. Cuando damos razón, la alethes doxa deviene episteme y se queda con nosotros; son estáticas y trascendentales (eidos). Lo que pasa es que si pudiésemos dar razón de nuestra areté, ya sería epísteme. Ejemplo del camino a Larisa, una vez que ya se ha transitado el camino, se pasa a conocerlo, así la recto opinión pasa a ser conocimiento, porque sabemos sobre su causa
-La alethé doxa que usan los “sabios” está basada en las costumbres (ethos), aunque no tenga el garante eidético, es decir el conocimiento.
-Citar a los “sabios” políticos como inspirados no puede ser entendido sino como irónico.
-La episteme y la alethes doxa guían la buena acción (sofía). Pero sabio es sólo el que es capaz de dar cuenta, y por ende, de enseñar la buena acción (con epistme). Los nobles de antes no fueron sabios pues fueron incapaces de enseñarla, sino por theia moira (gracia o don divino). Igual necesario es determinar el ti estín… La Academia, pues para fines prácticos, más que filósofos se necesitan sofoi (sabios) con episteme sólida.
-El alma racional requiere de un vínculo (episteme y areté) para poder orientarse a vivir bien, para tener sofía y frónesis (sofía práctica). El ti estín, el Bien, moldea la episteme y la areté. El Bien es intuido.

PREGUNTAS

1. Qué diferencia hay entre ser sabio y ser filósofo. Cómo se refleja esta diferencia en el diálogo.

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